Se supone que todo el mundo, cuando habla (no voy a usar lenguaje inclusivo ni inclusiva por lo que no hablaré de escribir porque lo juntaré todo en hablar y decir), lo hace con y por una razón. Aunque sea por nada. Pero lo normal es que uno dijera las cosas por algo.
Dicho ésto, por la razón que tengo, me centraré en lo que quiero decir porque es lo que creo.
Alguien dice algo, eso queda dicho, y otros lo oyen o escuchan. Por poner un ejemplo, Artur Más, Carles Puigdemont y, ahora, Quim Torra. Ellos dicen cosas para que otros oigan o escuchen. Eso, realmente, les da igual porque les interesa que esa gente hable sobre ello. Unas personas lo criticarán pero otras lo apoyarán ya que se lo creerán. Los "decidores" no se creen una palabra de ello. Igual el nuevo si ya que escribió gansadas (así lo digo yo tras leer alguna cosa ya que es lo que creo) relativas a su discurso actual. Pero no creo que mucho. Pero tal es la manera de decirlo, y usando los sentimientos y creencias (alguien les dijo y creyeron) de otros, hacen que su discurso cale. E, incluso, puede calar entre la gente que no cree, lo que hace que se hable también en sentido contrario. El pollo dice A. La gente cree que A es lo que debe ser o no y lo comenta. O sea, publicidad para A y para quien lo dijo, aunque no crea en ello. Pero de eso se vive. Hay cienes de películas, series y artículos que tratan de eso. Es una especie de tirar el bulo y esconder la lengua.
Aunque luego está la gente que si que cumple con el título. Cree en lo que dice porque dice lo que cree. Junto que separado pues ser otra cosa. Además, sé que cuando uno es coherente coger n sus ideas y así se expresa, no es noticia. Es como la chica que mató a su pareja en casa de la suegra. Dos días de pasada y se acabó.
Yo escribo lo que creo en función del tema que decido tratar pero no espero que nadie quiera creerlo a pie juntillas. Aunque no haría ascos a un "Tiene razón".
Dicho queda. Podéis crear lo que queráis.
viernes, 13 de julio de 2018
Creer en lo que se dice. Decir lo que se cree.
jueves, 14 de junio de 2018
Hipocresía ignorante. Ignorancia hipócrita.
No recuerdo si este título lo usé en otro artículo. Creo que sí pero no voy a echar para atrás y comprobarlo.
El caso ha saltado por el Aquarius, ese barco lleno de inmigrantes refugiados y que es portada en medio mundo. Desde que tengo uso de razón (no sólo más tiempo sino más años que mis amigos palmeros) siempre he oído hablar de las fronteras de Ceuta y Melilla. Claro que en aquella época se tratarían las cosas de forma diferente. Supongo también que no habría tanta noticia ni vaivenes políticos en África. O puede que sí pero no había tanta noticia. Hubo un tiempo donde los inmigrantes eran bien acogidos por los ciudadanos ya que se ocupaban de cosas que ellos no querían. De hecho, había alguno que prefería estar sin trabajar por que sólo le ofrecían trabajos de "moros, negros o gitanos". Así lo decían, quedándose tan anchos. Todo eso cambió cuando llegó la crisis y se les empezó a mirar mal. Sobraban. Ayer eran colegas a los que invitabas al cumpleaños de tus hijos y hoy no les das ni los buenos días.
Hay que tener en cuenta que este artículo lo empecé a escribir la semana pasada antes de que todo se fuera haciendo más grande y demostrando la hipocresía que existe. Como dije más arriba, si no lo dije lo digo, hay que ayudar a quien lo necesite. Eso es algo que, tanto todas las religiones (causa de muchos flujos migratorios) como ideas políticas (causa de muchos flujos migratorios) buscan y defienden. Aunque luego sea para quedar bien. Pero lo buscan y lo defienden. Pienso que nadie tiene porqué retirar la mano, ya sea para agarrar o agarrarse. Pero hay que saber hacerlo. Y siendo hipócritas, no se sabe usar la mano por mucho que se extienda. Ayer me enteré que hay centros de internamiento para inmigrantes en San Sebastián y Barcelona por que tuvieron que salir para allá gente por no poder dar abasto a todo el tropel que entró por el mar de Alborán. Pero también que, supuestamente, todas las comunidades autónomas se habían ofrecido para alojar a inmigrantes del Aquarius. ¿Porqué unos sí y otros no? ¿O es que es más noticia unos que otros? Sea la respuesta que sea a cada una de las preguntas, lo que la seguiría sería "HIPÓCRITAS". La solidaridad no consiste en enseñarla. Hay que mostrarla aunque no haya cámaras. Sino, es hipocresía. Los malo es que se admite.
Cosas.
viernes, 27 de abril de 2018
Acusados sentenciados. Sentencia acusada.
Una de las cosas de las que más se puede hablar es de noticias, las cuales no se han producido o están en curso. De hecho no son noticias propiamente dichas sino que se sabe que serán. Lo bueno de ésto es que salen las diferentes opiniones de la gente mientras que lo malo es que salen las diferentes opiniones de la gente. Antes ésto salía tras la noticia.
Todo viene acerca de la sentencia por La Manada. Es algo que no gusta a nadie porque, por todo lo comentado en el párrafo anterior, todo el mundo ya había sentenciado. Incluso se había pasado tres pueblos más de uno. Por supuesto que la totalidad (o la gran mayoría) de los que hablamos de esta noticia en la calle no tenemos conocimientos de justicia por mucho que hayamos visto series de abogados. De hecho tenemos nuestra propia justicia. O nuestra propia idea de ella mejor dicho. Porque lo bueno es que, lo digamos o no, todo lo filtramos por nuestro filtro aunque cojamos la base de otro.
También depende de lo mediático que sea el asunto. Éste concretamente lo fue por la campaña que se organizó ese año para evitar este tipo de actos. Pero hay muchos y de diversas índices de los que nadie habla.
Pero, a todo ésto, no he contado nada nuevo. De hecho no era, es, la idea de este artículo. Su base sí pero quería escribir sobre la sentencia. Que nadie me linche pero la sentencia es correcta. Y lo es porque, en función de lo que creyeron los jueces, sacaron sus conclusiones en función de los artículos de Código Penal que usaron en función de lo que leyeron y oyeron. Todo legal. Guste o no pero legal. El debate, al menos el que yo tengo, no es relativo al número de años. Al menos no debería ser. El tema se centra, lo centro, en el delito. Acoso contra agresión. Para agredir hay que acosar pero, ¿para acosar hay que agredir? Pues dependerá del hecho. Cinco tipos, lugar reducido ... no creo que la chica entrara por que sí. O, por lo menos, no para todo. Dicen que si la chica cambió su versión varias veces, que si el shock, que si tal o que si cual.
Lo que han hecho esos jueces es difícil ya que se tienen que poner en un sitio y en una situación que les deben describir lo más gráfico posible (según quien, claro está) para poder dictar sentencia. Y eso han hecho.
Hay que revisar las leyes y adecuarlas, no a la sociedad, sino para evitar que un delito sea tomado más leve de lo que debería. Pero también más grave, que nadie se olvide. Pero tampoco hay que olvidarse de que ese tipo de sucesos pasan más veces pero la gente no se manifiesta. En algunos casos, los extremos si son buenos. O todo o nada. Medias tintas ....
domingo, 4 de marzo de 2018
Porvenir. Por venir.
Lo que espera. Lo que pasa, pasó o pasará que le dirá alguien a alguien. A veces está el porvenir por venir. Ambos generan algo siempre. Lo segundo conlleva lo primero aunque éste estará haya o no haya segundo.
El porvenir que espera Vileda es su casa de campo sólo lo sabe él. Porque lo espera. Porque el que esperaba es el que espera. Porque no esperará ninguno. Su porvenir es el de ahora. Un ahora que lleva tiempo fuera del tarro pero, tal y como lo ve él, sigue tan fresco como cuando se fue. Porque él se cree que está fresco. Y así quiere que le vean. Fresco. Claro que puede que no lo crea aunque tenga que dar una imagen.
Realmente, dicen, ha dado un paso a un lado. Ha salido de la habitación. Pero se ha quedado en la puerta y sin cerrar.
Se ve, cada vez más, que poco les importa lo que realmente importa, que no es otra cosa que la gente que ha votado. Los que no lo hicieron, como digo siempre, no tienen derecho a alzar la voz porque no han elegido nada.
Pero no nos salgamos del tema. Cada uno es libre de hacer lo que crea conveniente. Otra cosa es qué sea lo conveniente y a quién conviene. Sinceramente, lo que haga Vileda me importa un pimiento porque no vivo en Cataluña. Pero tengo amigos catalanes y/o que viven en Cataluña a los que las acciones, tanto de él como de los que le obedecen o siguen ideas parecidas, les pueden perjudicar más de lo que lo están haciendo ahora. Digo yo. Lo conveniente se puede decidir sólo, por consejo o consenso. En estos dos casos, si la cosa sale mal, hay opciones para culpar a más gente si lo conveniente sale mal. Si sale bien, la medalla será para quien toma la decisión.
Se equivoca. Se equivocó. Se equivocará. Pero el tiempo lo dirá.
jueves, 8 de febrero de 2018
Que no.
UPartamos de la base de que yo no soy de izquierdas. Partamos de la base de que, sólo por eso, para muchos, mi postura me convierte de forma automática en fascista, franquista y de ultraderecha. Partamos de la base de que respeto las ideas de todo el mundo por que es algo que aprendí en el colegio. Partamos de la base, equivocada, de que hay mucha gente que cataloga sin conocer. Y por partir al final, partamos de la base de que yo lo he hecho pero me he acostumbrado a creer que algo puede ser en vez de asegurarlo. Y aquí partiría de nuevo pero como en el punto anterior dije que iba a ser el último, no partiré sino, simplemente, que diré que eso debería hacer que todo el mundo tuviera una opinión. Y la tiene aunque a veces sea la de otro.
El otro día vi un vídeo de un extracto de un programa francés donde, según me pareció a mí, una señora hablaba de un libro que había escrito con su marido acerca de los derechos de los trabajadores. Y entonces pensé en porqué los partidos de izquierda, supuestamente al lado de la masa social y trabajadora, no tienen esas ideas y si las tienen, porqué no las aplican. El motor de la economía es el dinero. Eso no lo duda nadie. Y dinero siempre hay. Pero quien lo tiene que tener es, no quien lo puede gastar no, sino quien lo debe gastar. Quien debe ir a la compra, echar gasolina al coche, pagar la luz, el gas, el agua, el alquiler o la hipoteca y el colegio de los niños. Pero si esa gente no ve defendidos sus derechos por quien se los tiene que defender, poco van a mejorar. Aunque lo más gracioso de todo es cuando han gobernado ellos. Todos pensábamos, hasta los que no les votamos, que trabajarían a favor del trabajador. Pero fue que no. Alguien se equivocó. Y no fueron los que votaron.
lunes, 8 de enero de 2018
Andandarán.
Desde que el señor Puigdemont, alias Pelofregona como será conocido a partir de ahora, tomó las de Villadiego junto con cuatro de sus consejeros mientras el resto de su gobierno, ese que había estado remodelando para ir contentando a los que le iban a perpetuar en el banco (perdón, en el sillón), iba a la trena por hacer lo que sabían que no se podía hacer, se empeña en rizar el rizo. Creo que ha visto muchas películas. De ciencia ficción. Una de las que me vienen a la cabeza es Demolition Man. Hay una escena en la que el malo está en un reunión donde el único físicamente, es él. Los demás son como una especie de pantallas inteligentes que se mueven hacia donde quieren o hay que mirar. Curioso. Claro que eso es como la versión mejorada de la videoconferencia. Algo así quisiera, querría y quiere Pelofregona para que lo invistan como President aunque más de uno quisiera, querría y quiere una embestidura. Creo que de ésto ya he hablado en algún otro artículo. Pero como he dicho, digo y diré, nunca vuelvo a leer lo ya escrito. Pienso que es una forma de demostrar coherencia con lo publicado.
Decía que creo que ya he escrito acerca, no de lo que pienso de este hombre sino de lo que creo que piensa. Matizo lo de creer ya que, como hay gente que da por hecho lo que expresa sólo porque la gente con la que trata así lo hace, haciendo el efecto de teléfono escacharrado, es mi opinión. Es decir, algo mío, de nada ni nadie más. O sea, creo que sigue viviendo en los mundos de Yupi aunque, en su caso son los mundos de Puchi. Es como si al levantarse, pensara que decir cuando se ponga delante de un micrófono. Lo de la comparación con la escena de la película descrita antes es la última gansada. Me extraña que haya llegado a pensar (o sí lo ha hecho pero no lo ha dicho o yo, oído) lo del gobierno en el exilio como pasa en las guerras. El señor se equivoca. Pero lo que habría que ver es si se equivoca porque está pirado y dice lo primero que se le viene a la cabeza, no se equivoca y no está pirado por lo que sabe lo que dice y espera reacciones, o hace lo que dicen otros para ver que es lo que pasa. El tema da gracia. Gracia y pena. Pero más que nada porque su diagnóstico de la situación, diagnóstico equivocado, no sólo le afecta a él sino a mucha más gente. Aunque esa mucha más gente le importa un pimiento. Tanto a él como a los que están de él. Y no andaría muy desencaminado si dijera que, realmente, a cada persona sólo le importa su propia persona.
domingo, 5 de noviembre de 2017
Martirio culpable. Culpabilidad mártir.
Realmente, aunque luego lo cambie, no sé que poner de título del artículo. Recuerdo en una entrevista a Serrat el siglo pasado, decía que las canciones las hacía al revés. Lo malo es que no me acuerdo qué iba primero. Letra o música. Pero bueno, supongo que cada maestrillo ..... A lo que voy, que, por supuesto, y como pasa en muchos de mis artículos, no tiene nada que ver con el sentido de los mismos (todos lo tienen, no se vayan a creer), es que suelo tener el título con la idea del artículo.
Al lío. Siempre he pensado qué quien huye de un posible requerimiento judicial porque oculta algo y no quiere que se sepa, es culpable. Siempre he pensado que quien se "esconde" en un país donde es más fácil el dificultar una extradición, es culpable. Siempre he pensado que quien se dedica a contar a quien le quiere (o le tiene) que escuchar, mentiras o realidades distorsionadas, es culpable. Y, por supuesto, siempre he pensado que, quien se entrega a la policía, es porque es culpable. Aunque se quiera ver (y que le vean) como mártir. Se me acaba de ocurrir el título. Mártir, sí. Todo lo que quiera. Mártir pero culpable. Eso sí, los demás también sufrimos un martirio con todo ésto. También somos mártires. Pero es culpable. Aunque lo único que le preocupa es que se hable de él y que le conozca la gente y que les caiga simpático y que se solidaricen con él. Ya está. Su pueblo, ése que votó a su amasijo de partidos (porque hay que recordar que él no ocupó el puesto de Artur Más como cabeza de lista) pero no a él, le importa ná y menos. Bueno, decir que su pueblo le votó es decir mucho. Fue el que más votos consiguió.
Y la demostración de la que digo, mi opinión y no la única verdad, verdad absoluta como ondean algun@s al expresar sus ideas, es que, cómo he dicho, digo y diré siempre (siempre que luego siga viendo que mi opinión no está equivocada, todo lo que ha hecho este señor está meditado. Muy meditado. Porque uno no contrata de la noche a la mañana a un abogado famoso por defender a etarras y que cobra entre 500-1000€ la hora. Uno no decide de la noche a la mañana decidir ir a un país donde, mira tú por donde, hay una justicia más independiente que aquí (algo que me gustaría a mí) y donde los delitos de los que se acusa, no se tipifican o catalogan como aquí. Además, es un país donde hay cierto conflicto independentista. Que casualidad. Uno debe ser responsable de sus actos. Al menos de cara al público. No al público al que ha tomado el pelo. No a los que han aprovechado el ponerse a su lado. Ha tomado el pelo a los que han creído en él.
Eligió el camino equivocado. Aunque no para él.
