Lo que espera. Lo que pasa, pasó o pasará que le dirá alguien a alguien. A veces está el porvenir por venir. Ambos generan algo siempre. Lo segundo conlleva lo primero aunque éste estará haya o no haya segundo.
El porvenir que espera Vileda es su casa de campo sólo lo sabe él. Porque lo espera. Porque el que esperaba es el que espera. Porque no esperará ninguno. Su porvenir es el de ahora. Un ahora que lleva tiempo fuera del tarro pero, tal y como lo ve él, sigue tan fresco como cuando se fue. Porque él se cree que está fresco. Y así quiere que le vean. Fresco. Claro que puede que no lo crea aunque tenga que dar una imagen.
Realmente, dicen, ha dado un paso a un lado. Ha salido de la habitación. Pero se ha quedado en la puerta y sin cerrar.
Se ve, cada vez más, que poco les importa lo que realmente importa, que no es otra cosa que la gente que ha votado. Los que no lo hicieron, como digo siempre, no tienen derecho a alzar la voz porque no han elegido nada.
Pero no nos salgamos del tema. Cada uno es libre de hacer lo que crea conveniente. Otra cosa es qué sea lo conveniente y a quién conviene. Sinceramente, lo que haga Vileda me importa un pimiento porque no vivo en Cataluña. Pero tengo amigos catalanes y/o que viven en Cataluña a los que las acciones, tanto de él como de los que le obedecen o siguen ideas parecidas, les pueden perjudicar más de lo que lo están haciendo ahora. Digo yo. Lo conveniente se puede decidir sólo, por consejo o consenso. En estos dos casos, si la cosa sale mal, hay opciones para culpar a más gente si lo conveniente sale mal. Si sale bien, la medalla será para quien toma la decisión.
Se equivoca. Se equivocó. Se equivocará. Pero el tiempo lo dirá.
domingo, 4 de marzo de 2018
Porvenir. Por venir.
jueves, 8 de febrero de 2018
Que no.
UPartamos de la base de que yo no soy de izquierdas. Partamos de la base de que, sólo por eso, para muchos, mi postura me convierte de forma automática en fascista, franquista y de ultraderecha. Partamos de la base de que respeto las ideas de todo el mundo por que es algo que aprendí en el colegio. Partamos de la base, equivocada, de que hay mucha gente que cataloga sin conocer. Y por partir al final, partamos de la base de que yo lo he hecho pero me he acostumbrado a creer que algo puede ser en vez de asegurarlo. Y aquí partiría de nuevo pero como en el punto anterior dije que iba a ser el último, no partiré sino, simplemente, que diré que eso debería hacer que todo el mundo tuviera una opinión. Y la tiene aunque a veces sea la de otro.
El otro día vi un vídeo de un extracto de un programa francés donde, según me pareció a mí, una señora hablaba de un libro que había escrito con su marido acerca de los derechos de los trabajadores. Y entonces pensé en porqué los partidos de izquierda, supuestamente al lado de la masa social y trabajadora, no tienen esas ideas y si las tienen, porqué no las aplican. El motor de la economía es el dinero. Eso no lo duda nadie. Y dinero siempre hay. Pero quien lo tiene que tener es, no quien lo puede gastar no, sino quien lo debe gastar. Quien debe ir a la compra, echar gasolina al coche, pagar la luz, el gas, el agua, el alquiler o la hipoteca y el colegio de los niños. Pero si esa gente no ve defendidos sus derechos por quien se los tiene que defender, poco van a mejorar. Aunque lo más gracioso de todo es cuando han gobernado ellos. Todos pensábamos, hasta los que no les votamos, que trabajarían a favor del trabajador. Pero fue que no. Alguien se equivocó. Y no fueron los que votaron.
lunes, 8 de enero de 2018
Andandarán.
Desde que el señor Puigdemont, alias Pelofregona como será conocido a partir de ahora, tomó las de Villadiego junto con cuatro de sus consejeros mientras el resto de su gobierno, ese que había estado remodelando para ir contentando a los que le iban a perpetuar en el banco (perdón, en el sillón), iba a la trena por hacer lo que sabían que no se podía hacer, se empeña en rizar el rizo. Creo que ha visto muchas películas. De ciencia ficción. Una de las que me vienen a la cabeza es Demolition Man. Hay una escena en la que el malo está en un reunión donde el único físicamente, es él. Los demás son como una especie de pantallas inteligentes que se mueven hacia donde quieren o hay que mirar. Curioso. Claro que eso es como la versión mejorada de la videoconferencia. Algo así quisiera, querría y quiere Pelofregona para que lo invistan como President aunque más de uno quisiera, querría y quiere una embestidura. Creo que de ésto ya he hablado en algún otro artículo. Pero como he dicho, digo y diré, nunca vuelvo a leer lo ya escrito. Pienso que es una forma de demostrar coherencia con lo publicado.
Decía que creo que ya he escrito acerca, no de lo que pienso de este hombre sino de lo que creo que piensa. Matizo lo de creer ya que, como hay gente que da por hecho lo que expresa sólo porque la gente con la que trata así lo hace, haciendo el efecto de teléfono escacharrado, es mi opinión. Es decir, algo mío, de nada ni nadie más. O sea, creo que sigue viviendo en los mundos de Yupi aunque, en su caso son los mundos de Puchi. Es como si al levantarse, pensara que decir cuando se ponga delante de un micrófono. Lo de la comparación con la escena de la película descrita antes es la última gansada. Me extraña que haya llegado a pensar (o sí lo ha hecho pero no lo ha dicho o yo, oído) lo del gobierno en el exilio como pasa en las guerras. El señor se equivoca. Pero lo que habría que ver es si se equivoca porque está pirado y dice lo primero que se le viene a la cabeza, no se equivoca y no está pirado por lo que sabe lo que dice y espera reacciones, o hace lo que dicen otros para ver que es lo que pasa. El tema da gracia. Gracia y pena. Pero más que nada porque su diagnóstico de la situación, diagnóstico equivocado, no sólo le afecta a él sino a mucha más gente. Aunque esa mucha más gente le importa un pimiento. Tanto a él como a los que están de él. Y no andaría muy desencaminado si dijera que, realmente, a cada persona sólo le importa su propia persona.
domingo, 5 de noviembre de 2017
Martirio culpable. Culpabilidad mártir.
Realmente, aunque luego lo cambie, no sé que poner de título del artículo. Recuerdo en una entrevista a Serrat el siglo pasado, decía que las canciones las hacía al revés. Lo malo es que no me acuerdo qué iba primero. Letra o música. Pero bueno, supongo que cada maestrillo ..... A lo que voy, que, por supuesto, y como pasa en muchos de mis artículos, no tiene nada que ver con el sentido de los mismos (todos lo tienen, no se vayan a creer), es que suelo tener el título con la idea del artículo.
Al lío. Siempre he pensado qué quien huye de un posible requerimiento judicial porque oculta algo y no quiere que se sepa, es culpable. Siempre he pensado que quien se "esconde" en un país donde es más fácil el dificultar una extradición, es culpable. Siempre he pensado que quien se dedica a contar a quien le quiere (o le tiene) que escuchar, mentiras o realidades distorsionadas, es culpable. Y, por supuesto, siempre he pensado que, quien se entrega a la policía, es porque es culpable. Aunque se quiera ver (y que le vean) como mártir. Se me acaba de ocurrir el título. Mártir, sí. Todo lo que quiera. Mártir pero culpable. Eso sí, los demás también sufrimos un martirio con todo ésto. También somos mártires. Pero es culpable. Aunque lo único que le preocupa es que se hable de él y que le conozca la gente y que les caiga simpático y que se solidaricen con él. Ya está. Su pueblo, ése que votó a su amasijo de partidos (porque hay que recordar que él no ocupó el puesto de Artur Más como cabeza de lista) pero no a él, le importa ná y menos. Bueno, decir que su pueblo le votó es decir mucho. Fue el que más votos consiguió.
Y la demostración de la que digo, mi opinión y no la única verdad, verdad absoluta como ondean algun@s al expresar sus ideas, es que, cómo he dicho, digo y diré siempre (siempre que luego siga viendo que mi opinión no está equivocada, todo lo que ha hecho este señor está meditado. Muy meditado. Porque uno no contrata de la noche a la mañana a un abogado famoso por defender a etarras y que cobra entre 500-1000€ la hora. Uno no decide de la noche a la mañana decidir ir a un país donde, mira tú por donde, hay una justicia más independiente que aquí (algo que me gustaría a mí) y donde los delitos de los que se acusa, no se tipifican o catalogan como aquí. Además, es un país donde hay cierto conflicto independentista. Que casualidad. Uno debe ser responsable de sus actos. Al menos de cara al público. No al público al que ha tomado el pelo. No a los que han aprovechado el ponerse a su lado. Ha tomado el pelo a los que han creído en él.
Eligió el camino equivocado. Aunque no para él.
lunes, 16 de octubre de 2017
El si. El no. El no se.
Bueno, pues hoy era el día. Y digo era porque, según se requería, hace 17 minutos que acababa el plazo (me sorprende no haber oído la palabra ultimátum de una forma más vehemente), para que el sr. Puigdemont dijera lo que dijo, lo que no dijo, o lo que quería o no quería decir. Yo he dicho que uno no deja en suspenso nada. Igual que tampoco lo suspende. Eso sí, ambas cosas no son iguales. Dejar en suspenso es tener la intención de retomar lo que se deja en suspenso. Supender algo es terminar con el proceso de algo. Puede que se retome. Puede que no. Puede que lo que se haya dejado en suspenso se termine suspendiendo. Pero, se haga lo que haga, para hacerlo hace falta un algo. No se puede decir en suspenso una declaración de independencia si lo que se declara es una invitación a comer arroz con bogavante (idea que me dió una compañera de instituto), no. Si se invita a arroz, se deja en suspenso la invitación a arroz. Si se deja en suspenso la declaración de independencia, es porque se declaró. Y punto. Realmente no se a que juegan Soso y Pelofregona. Ellos y sus chicos. Como ya comenté en otro artículo, parece que juegan a ver quien la tiene más grande. O a ver a quien le dura más dura. Perdón por la grosería. Pero parece que, mientras a uno se le va la fuerza poco a poco, el otro estaba haciendo trampa. Vacilaba esperando que el de enfrente se retirara. Pero, como es como es, no sabía si irse, si no, si lo hacía, hacerlo rápido, despacio, .... O sea, al final, uno ha reculado. El otro, también. Pero ahora la cosa va en quién ha reculado más o lo ha hecho más rápido. O ambas cosas. Soso se ha equivocado por la idea de dejar pasarlo todo a la espera de acontecimientos. Más que nada porque tiene miedo de coger riesgos. Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer. Claro que una de las cosas de este país que es bastante peculiar, es que uno critica a otro que no haga nada (como yo estoy haciendo ahora) pero, cuando lo hace, le critica por si no sale como se quería. A eso tiene miedo mucha gente. Yo mismo, por ejemplo. Y Pelofregona estaba en mitad de un órdago porque no lo había echado él pero sí tenía que jugarlo. Y no sé si es que pensaba que el rival tenía mejores cartas o las suyas no le parecían buenas, pero el caso es que reculó. Algunos dirán que mucho. Otros, no tanto. Algunos, demasiado. Pero Soso lo mismo. Esta actitud de ambos era algo que pensaba hace tiempo que podía pasar. Entre otras muchas, claro. Cada cierto tiempo, por ejemplo, me surgen ideas nuevas. La última es que, ya que el Impuesto estaba deseando gritar a los cuatro vientos que todo lo que hacía era porque le obligaban, ahora puede hacer que la CUP le mande al carajo, pierda la mayoría y se vea obligado a convocar elecciones. Obligado. Empujado. Él no quería, oiga. Pero esa idea nueva tiene sus dudas. Como todas, por supuesto. Si es así, ¿ha pensado en como serán los resultados?¿Seguirá pactando con una ERC que lleva tiempo queriendo desligarse de España, que supuestamente esa era la razón para formar Junts per sí, al que le queda menos vida que a una mosca, y que resulta que ahora da un respiro al jefe? Realmente no diría quien ha ganado esta guerra. Entre otras cosas porque ninguno, a mi parecer, lo ha hecho. Tampoco voy a entrar en decidir quien ha perdido menos. Pero si tengo claro que, perder, perder, lo que se dice perder, lo ha hecho Cataluña. La única que hay. Aunque lo complicado es volver a unir eso que separó unos tuppers. Aunque sea complicado volver a la normalidad. Aunque sea complicado mirar a la cara al vecino sin esa mezcla de odio e incomprensión y darle los buenos días. Aunque sea complicado volver a hablar de fútbol en el bar o tomarte una caña con los amigos. Aunque sea complicado ..... Muchas cosas serán complicadas. Más o menos. Eso dependerá de nosotros. Pero sí que hay una cosa que no será nada de complicada. Culpar. Bueno, no mucho porque habrá gente que me culpará a mí, por ejemplo, por estar a favor de la unidad. No todo podría ser de color de rosa.
martes, 10 de octubre de 2017
Ambigüedad estúpida. Estupidez antigua.
Siempre se ha dicho que los gallegos son de esa gente que, cuando dicen algo, no se sabe si van o vienen. De esa manera no sabes como hablar con ellos. Pero nunca he oído que se les calificara de ambiguos. En cambio, la pantomina de ayer en el Parlament de Cataluña, sí lo fue. Al menos, lo que se refiere al discurso del Honorable Carlos Puigdemont I, el Pelofregona. Ese sí pero no. Ese no pero sí. Se puede decir que contentó a medias a algunos. Cabreó a lo bestia a otros y confundió a los últimos. El caso es que, salvo los suyos, nadie quedó contento. Seguramente alguien esperaba blanco y se llevó gris o negro. Y alguien estaba preparado para criticar el negro y se encontró con un gris que tampoco les gustaba. Me recordó al papel que representaba Ed Harris en La Roca. Una especie de órdago que al final deja. La diferencia es que el Junqueras o la Gabriel de turno le matan. Aunque no diría yo que lo que ha hecho no sea, en cierto modo, su muerte política. Me da que es ese tipo de tío que se ha visto empujado a ponerse en primera fila (no sé qué rango político tenía, aparte de alcalde) cuando se nota que no sabe. Es como Zapatero que se sigue preguntando como pudo ser presidente del Gobierno durante siete años y medio. No se lo cree. Y actúa como le dicen. Lo malo es que no puede plantarse. Siempre he dicho que CDC nunca ha querido la independencia. Pero el sillón es adictivo. Pero la gente que vota va retirando apoyos. Pero los que llegan convencen más. Pero los que llegan intentan convencer que los demás no son buenos. Pero, al igual que pasa en el PP o el PSOE, todos los que se han visto salpicados por la corrupción, no estaban aforados. Algo, por cierto, de lo que todo el mundo se queja pero nadie quita. Así que tengo que hacer lo que sea para seguir en el aforo. ¿Qué dicen los demás? Ésto, lo otro y lo de más allá. Bien. ¿Qué me vendrá mejor?¿Ésto, lo otro o lo de más allá? Todo es elegir y negociar. Y eligió lo menos malo para ello. PP, PSOE y Cuidadanos les tenían en el punto de mira por los asuntos Pujol. Así que la decisión estaba clara. Y había que hablar de independencia. Me guste o no pero hay que sumar votos. Con ello empezó todo. ¿Apoyos? Sí. ¿Independentismo? Psé. A fin de cuentas, todo es dinero. Si me callo tengo pasta. Si protesto, tengo pasta. Hasta que alguien dijo que ya era demasiada pasta mientras le daba más pasta. Eso es lo que cuenta. Peri Pelofregona se ha visto empujado a envidar, luego a echar órdago para luego quitarlo. ¿Y porqué? Porque sabe que no. Nadie ha hablado de ello pero las cosas hay que pagarlas. Y aunque los que le dan pasta ahora, seguro que les van a seguir dando, tendrán que empezar a autofinanciarse. ¿Y cómo?¿Y de quién?¿Y porqué? Grandes preguntas que nadie ha hecho. Se ha hablado más del día de los tuppers. Se ha hablado más del chaval al que han golpeado en el mismo sitio en dos concentraciones diferentes.
martes, 3 de octubre de 2017
Fondo sin forma. Forma desfondada.
Todo el mundo sabe que todas las cosas tienen su forma y tienen su fondo. Aunque a veces se entiende mejor si es vez de forma se usa Alcampo (perdón, continente) y contenido en vez de fondo. Pero pensándolo mejor (porque existo igual que existe algo para propiciar una carga), igual lo junto todo.
Lo ideal es que todos den forma a un continente. Esa forma debe ser maleable ya que irá en función de lo que vaya a contener. Y cuánto va a contener. Eso sería lo bueno. Y en muchas ocasiones las cosas han empezado así. De hecho, pienso que todo ha empezado así. De hecho, si son varios los que meten, lo normal es que miren si hay sitio o hay que modificar la forma del continente. De hecho, lo normal es que, en función de lo que vean, pregunten si se puede meter y si puede afectar a la forma del continente. De hecho, si alguien pensó que llegaría un momento en que ya no habría que aumentar el contenido y/o el fondo y que el contienente debería de ser maleable, consersuarse. De hecho, si es necesario, hay que buscar una solución. De hecho, si unos están empeñados en meter y no les dejan dónde, pueden decidir por su cuenta un continente para adaptarlo a la forma que les interesa. De hecho, eso puede producir un problema si a los otros no les gusta. De hecho, eso puede producir un problema si los unos meten en dos sitios. De hecho, puede producir un problema si parte de los otros están a favor de que los unos puedan tocar los dos continentes, si otra parte está pensando en que lo normal es ver como se pueden juntar las dos formas modificando la que hay, si otra parte quiere que los unos saquen todo lo suyo de su continente, .... De hecho, será un problema si sigo dividiendo a los otros. De hecho, ya sería bueno que dejara los "De hecho" de lado. De hecho voy a hacerlo en cuanto diga que, de hecho, tanto problema genera un problema que puede llegar a la rotura de uno, otros o ambos continentes lo que, de hecho, haría perder todo el contenido. De hecho, eso sería lo último que quisiéramos. De hecho, yo. De hecho, hay gente que lo busca. Y ya se sabe que quien la busca, la sigue. Y quien la sigue, la consigue. Pero de hecho, ya están avisados.
De hecho, terminé.
