Generalmente, aunque a veces se me va la pinza como a todo humano (bueno, realmente la hago adrede para que se vea que soy eso, un humano), aquí escribo sobre gente que va por un lado pero se equivoca. Y hay veces que, al igual que yo, también lo hace adrede. En ese caso, si me merece la pena hacerlo, le dedico un artículo.
Como todo el mundo (que me lee) sabe, muchos de mis contactos en Facebook son de izquierda. Más o menos radical. Pero de izquierdas. Hay gente que lo niega escribiendo mientras levanta el puño y canta La Internacional. O la tararea. Realmente, con una canción internacional (el nombre le va como anillo al dedo) como ésta, se tiene que tener mucho cuidado con las traducciones para que la letra cuadre con lo que se dice y siga el ritmo de la original. Gente que hace eso con canciones de ese tipo se merecen un premio. En cuanto a lo del puño, siempre pensé que debía ser el izquierdo por coherencia pero a Koletas (con k por que va de antisistema) y algunos de sus lameculos les he visto levantar el derecho. Igual es que no saben o es que el izquierdo es con el que recogen sobres. ¿O creéis que ellos están limpios? Según su regla de tres, si no hay políticos limpios, quien está en política es político. Como Koletillas que, después de criticar a los políticos que prometían, hizo un promesa. Son famosos los contratos a dedo de los que quitan unos euros para no tener que sacarlos a concurso pero se los añaden en otros conceptos o el número de asesores que tienen. Al menos eso he leído. Porque si voy al Ayuntamiento de Madrid, igual tengo que llevar un par de manos de repuesto por si las titulares se desgastan de tanta colleja. Pero ellos tiran balones fuera para que se miren las pajas en vez de fijarse en las vigas.
¿Y qué viene ésto? Pues a que llevan tiempo hablando de la gestión de Madrid, tanto Comunidad como Ayuntamiento. Pero claro, mientras por un lado son críticas, por el otro hay alabanzas. Lo que más gracia me hace es que, mucha de esa gente no ha pisado Madrid en su vida ni sabe nada de los rectores de ambos ámbitos. Lo único que les importa que en un lado está el PP y en el otro, no. Me parece bien que hagan éso pero que tengan en cuenta que hay gente que sabe más que ellos. Entre otras cosas porque hay gente que vive en Madrid. Los que viven aquí dejaron de hablar hace dos años. A saber por qué.
El otro día se produjeron dos noticias que llamaron la atención. Una fue la dimisión de Esperanza Aguirre y la otra, la muerte de Palomo Linares. Escribí una nota en Facebook sorprendiéndome que ninguno de ellos dijeran nada. Era la "caída" de un clásico de la política del PP y la muerte de un asesino, que es como se refieren a los toreros. De ésto último leí que les daba lo mismo cuando se han alegrado de las cogidas, sobre todo las graves, de toreros. Eso hacía que se centraran en el otro tema donde reconocieron que era odio hacia la persona y el PP, del que decían que era corrupto desde su creación.
Como también sabrán mis lectores, suelo respetar las opiniones de todo, me gusten o no. Si, lo hago. Aunque haya veces que no lo parezca. Y pido que hagan lo mismo con las mías. Por eso me enerva cuando como respuesta a mis comentarios se excusan, hacen referencia de pasada a lo que escribo o, como suele pasar, se van por los cerros de Úbeda. Es posible que ese sitio el más visitado de España.
Paja y viga. Por supuesto que ellos ven su viga pero intentan que otros critiquen la paja. Da igual que no la hayan visto pero alguien, que creen que lo ve todo, se lo ha dicho. Y así no miran a la viga de su director de orquesta. Que parece que a ellos no les molestan. Puede que porque ya se hayan acostumbrado.
La paja existe, sí. Pero no todas las veces que dicen. Porque a veces su viga les impide verla. Lo malo es que su grupo de palmeros van a denunciar una paja que no saben si está mientras soportan el peso de una viga que no saben que llevan.
Así les va.
jueves, 20 de abril de 2017
Paja y viga.
jueves, 6 de abril de 2017
Dejar la puerta abierta.
Valga como entrada que todo ésto sale de mi cabeza en función de lo que he leído y oído. El hombre es un ser solitario pero se ha dado cuenta que hay cosas que no puede hacer sin apoyo. "Solo no puedes; con amigos, si". Quien tenga ciertos años recordará esta frase al final de una escena donde un niño jugaba al fútbol haciendo todos los papeles salvo el de árbitro. Jugadores y portero de ambos equipos. Luego llegaban otros chicos y montaban un partido. Por eso, para llegar a cosas hay que buscar apoyos o esperar que éstos vengan a uno. Pero hay una cosa que debe quedar clara antes de nada. Hay que saber qué debe hacerse, cómo y cuándo. Sino, como pasaba en el Madrid de los galácticos. No eran un equipo si no once jugadores. Alguien tiene que juntarlos y reunirlos. Sino, no van a ninguna parte aunque al principio vayan juntos. Se equivocan si creen que terminarán llegando a los objetivos. Algo así es lo que veo en Podemos (evitaré llamarles Engañemos como en otras ocasiones). No es un partido sino un grupo de gente de muchas ideas que han querido hacer algo. Puede que la idea fuera buena. Se supone que la base era el decálogo del 15-M pero que, poco a poco, se fue desvirtuando hasta que, creo, no queda nada. Y eso es algo que, también poco a poco, ha hecho que haya gente que decidió participar en el proyecto, se sienta desilusionado e, incluso, se ha bajado del tren en marcha porque no le gustaba la vía que se estaba cogiendo. Basándose en el diálogo
miércoles, 1 de marzo de 2017
Mayorías minoritarias. Minorías mayoritarias.
Como muchas veces cuando escribo en cualquiera de mis blogs, suelo tirar de mis recuerdos de los tiempos de colegio e instituto. De hecho, el haber encontrado a muchos de mis antiguos compañeros me ha inspirado alguna de mis artículos. Pero a lo que me refiero es a lo aprendido. En matemáticas nos decían que un conjunto era un grupo de elementos que tenían algo en común ya que debía haber algo que los reuniera. Es decir, el conjunto (que puede formar parte, a su vez de otro conjunto por lo que sería un subconjunto) es una mayoría formado por una cantidad indeterminada de minorías. Cuando hablamos de personas, aunque suele haber algún tipo de razón para unirlos (por ejemplo, nacionalidades), puede haber minorías que quieran que se les reconozca como miembros de pleno derecho dentro de un conjunto. Ésto no tiene nada que ver con el tema catalán. Ha surgido a raíz de una noticia que pasó en Madrid. Supuestamente, los mensajes de un autobús que recorría las calles de la capital molestó al colectivo LGTB (espero que no sigan añadiendo letras) porque decían que iban en contra de los niños que quieren cambiar de sexo. La verdad es que las frases grandes no me parecieron ningún insulto o incitación al odio. Decían verdades. Como he comentado en Facebook, una cosa es que uno es como nace y otra, muy diferente, como quiera ser. Lo dicho, sin odio ni insulto.
A uno le enseñaron a respetar las ideas y la forma de ser de todo el mundo, me guste o no. Pero uno empieza a estar cansado de las continúas reivindicaciones del colectivo. Queremos que no nos discrimine nadie pero, a las primeras de cambio, buscamos el demostrar que somos diferentes. ¿Qué derechos tengo yo, hombre al que le gustan las mujeres, que nació y ha crecido como hombre, que no tenga un homosexual? Nunca me han preguntado mi opción sexual en ninguna parte. Lo único, creo que es así, es adoptar. Tiene más posibilidades un matrimonio donde uno (o los dos) de los cónyuges es borracho o drogadicto. Eso es algo que no entiendo ni entenderé. Entonces, ¿a qué viene el estar reivindicando cada dos por tres? ¿Porque alguien llama maricones a dos tíos que van de la mano? ¿Acaso son una mayoría? A mí me pueden procesar por llamar maricón a un gay pero a él no le harán nada por responderme hijo de puta. Claro que igual le doy un sopapo. También pierdo yo en comparación de si me lo da él. Entonces yo me siento discriminado pero no puedo manifestarme porque no me lo autorizarían. Eso también es discriminación. Pero ellos pueden, por ejemplo, denunciar a los que han montado el autobús y está bien pero si fuera al revés, no. A mí me importa un pimiento si quien va a mi lado en el metro, en el ascensor o, mismamente, si fuera compañero de trabajo. Ni le voy a mirar mal ni a despreciar ni a insultar por tener un gusto sexual diferente a la mía o que se haya cambiado de sexo. Sólo le pido que haga bien lo que tenga que hacer. Trabajo, familia, amigos .... Yo estoy orgulloso de ser español pero también de ser madrileño y presumo de ello cuando puedo. Pero por no ser madrileño no discrimino a un andaluz, extremeño o castellano. Eso en este caso del que hablo no pasa.
Eso es algo equivocado. Mucho.
miércoles, 22 de febrero de 2017
El caballero de la triste figura.
Sólo conozco tres formas de dar un primer paso. La primera, la más lógica, es darlo porque sí. La segunda, que te lo pidan. Y, la tercera, que te empujen. Todas tienen su riesgo. Uno es común, el precipicio. No siempre se mira el suelo que se pisa a menos que, antes se haya hecho y se elija otro camino. Pero eso sólo pasa en el primer supuesto. Lógicamente, el primer caso se da cuando uno está seguro de que debe hacerlo. Es responsable de las consecuencias que tiene, más que dar ese primer paso, sino los que se puedan dar después.
En cuanto al segundo paso, uno puede esperar a que alguien le anime por dos razones. Una puede ser por no tenerlas todas con sobre esas consecuencias del segundo paso pero también puede ser porque uno quiere parecer que son los demás los que le animan a uno a dar ese paso. Claro que si se hace rogar mucho, o se pone en marcha la tercera forma de dar ese primero o, si quiere darlo, lo de él. Y la peor de todas es la tercera. Uno no quiere dar ese paso por nada del mundo pero es obligado. O quiere darlo pero no por el camino que le indican.
Pues aunque lo disimule, ese caballero a quien se refiere el título es el señor Pedro Sánchez. El hecho de no poder disponer del 20Minutos me fastidió no poder leer la entrevista que le hicieron. Un periódico que está de su lado porque, entre su ideario está el unirse a Podemos que, como todo el mundo sabe, tiene a la publicación como portavoz. Creo que el señor Sánchez ha dado ese primer paso de las tres formas. Cuando se convirtió en secretario general, dió el paso porque quiso. Para las segundas elecciones esperó a qué la gente le animara. Y, ahora, le han empujado porque ya estaba bien de marear la perdiz. Se ha equivocado el caballero de la triste figura. Si estoy largando contra los que me han quitado, que menos que presentar batalla en vez de ver quien da el primer paso por iniciativa propia. Uno no puede esperar a ver cuanta gente va con Tal y cuanta con Pascual. Si eres buen gestor lo sabes. Sabes que toda la gente que has devuelto a la primera línea, valgan o no, a la que pusiste para intentar parecer solidario, aparte de llevarte un puñado de votos que esa gente podría traer en unas elecciones, son personas que apareceran a tu lado. Pero se equivoca porque, así, dando el paso de una manera que no sea la primera, no va a ser su candidato. Va a ser el de otros. Fallo. Lo normal es que no se confíe en él. Le pusieron. Como hizo él con la señora que está al frente del Ayuntamiento de la capital. Mandan los de atrás. "Tú sólo has de sonreir y decir ésto que te damos y que tienes que aprenderte" Y ese es su ideario. No hay más. Y se equivoca más si no comprueba quien le pasa las notas. Porque igual tienen otros intereses. Y es que esa gente no tienen más ideario que el suyo. Más intereses que los suyos. Ni son caballeros ni tienen triste figura. Lo malo de todo este cúmulo de equivocaciones es que hay gente, fuera de todo, que lo ve. Pero en vez de avisar, se unen a los de la espalda. Siempre fue más fácil apuñalar desde ahí porque el de delante no suele mirar de reojo.
Pero sólo son percepciones mías. Aunque va por mal camino si va por donde ha dicho que va a ir. Estado federal (reclamación histórica socialista) y respetando la plurinacionalidad de la sociedad española. O sea, decir dos veces lo mismo para no decir nada. En eso el caballero no ha cambiado. Nada. Malo. Equivocación. El tiempo dirá.
lunes, 6 de febrero de 2017
Los otros.
Por mucho que lo haga pensar el título, en un principio no iba a ser una entrada de cine. Pero he pensado que sí. Película de suspense. Quien supiera de lo que voy a escribir (generalmente sólo tengo la idea pero no sé cómo voy a plasmarla) me podría decir que no tengo derecho a quejarme y protestar. Hablar no hay problema porque hablar es gratis. Pero protestar es otra cosa. ¿Porqué?¿Por no estar empadronado? Cierto que durante 7 años (mes arriba, mes abajo) no tuve mi residencia ni estuve empadronado en la capital. Y ahora, empadronado desde hace año y medio en otra parte aunque los cinco últimos meses viviendo en Madrid. Pero como se dice que un madrileño lo es siempre haya nacido donde haya nacido, siempre me he sentido como tal. Ya no quien me conozca pero sí que me haya leído, tanto por aquí o por Facebook, o me haya oído, sabe que el equipo al que pusieron al frente del Ayuntamiento de la ciudad más importante del país -aquí permítanme un inciso porque, al menos para mí, una cosa es ser elegido y otra, muy diferente, ser puesto. Y ya no hablo de estar puesto como parece algún concejal- no es de mi agrado. Y no lo es porque, por mucho palmero que tenga, su gestión, por llamarla de alguna manera, no es que sea mala, no. Es que es nula. Dentro de cuatro meses se cumplirán dos años desde las elecciones que perdieron todos los partidos menos uno. Pero en este país es más importante que no gobierne Fulano. Da igual que eso vaya en perjuicio de los ciudadanos pero eso es otro tema. También he dicho y escrito más veces, que el gobierno que está al frente del ayuntamiento madrileño (nunca me oirán ni me leerán juntar en la misma frase Ayuntamiento de Madrid y gobernar a menos que sea negativa) no ha hecho más que generar polémica. Crío la fama y me echo a dormir. Y la fama de la abuela, su equipo o quien la manda, es hablar. Da igual de lo que sea. Pero hablar. Lo único bueno que ha trascendido de lo que ha hecho fue aplicar el protocolo anti contaminación, creado, por cierto, por el anterior equipo de gobierno, la primera vez. Todo lo demás han sido cagas, meteduras de pata y globos sonda.
Pero la gota que colma el caso es proponer votaciones para decidir que hacer. Eso demuestra que no tenían, tienen, ni tendrán programa. El único programa que su formación ha tenido (o tiene, que no lo se) es el de HispanTV. Nada más. Porque piensan que ésto es un juego. Vale que no vas a llevar toda tu lista llena de políticos profesionales. Pero no lleves gente que su único mérito es ser amigo de, ser un delincuente (si para ellos es un delincuente cualquiera que esté en un proceso judicial aunque no sea uno de los acusados, ellos también tienen que pasar por lo mismo) o chaqueteros que lo han hecho para ver si rascan. No saben. No valen. No quieren saber. No quieren valer. Si no hago nada, no me equivoco. O sí. Pero nunca lo van a reconocer. Organizo paripés para que, supuestamente, la gente crea que decide. Es decir. Ellos no hacen nada. Lo hacen los otros. Señor bendito.
miércoles, 14 de diciembre de 2016
Gallos de pelea.
Hay un refrán que habla del problema que conlleva el que haya más de un gallo en un mismo corral. Como en cualquier manada, siempre hay un macho dominante aunque haya más machos en ella. Si alguno quiere coger el mando, debe pelear. Si pierde, se va. Pero eso no quita que, dentro de la manada, haya, por decirlo de alguna manera, submanadas con su macho dominante, sus hembras y sus crías. Todos los animales saben quien manda. Es algo que, por alguna razón, saben desde el principio. Si alguien se acerca demasiado a donde no debe, alguien se encarga de decirle lo que está haciendo mal. Nunca habrá una manada con dos jefes. Nunca. Es su ley. Eso sí, todo ésto dicho de lo que recuerdo de mis tiempos de estudiantes y de los reportajes de Félix Rodríguez de la Fuente. Aunque también porque he visto algún gallo muerto o muy tocado después de recibir una paliza. Y no me refiero a peleas de gallos de las prohibidas, no. Gallos de corral de pueblo. Dejen a dos gallos en el mismo corral. Aunque no creo que haya cambiado mucho. No hay democracia. Es una dictadura pura y dura.
¿Y a qué viene hablar de naturaleza aquí?¿Acaso los animales equivocan sus costumbres sociales? Pues no. El ser humano, por muy humano que sea, no deja de ser un animal por lo que su comportamiento social es el mismo. Con la diferencia de que nosotros podemos elegir en qué manada estar o estar solo por que ninguna nos acepta. Incluso, para que eso no pase, podemos cambiar, ya sea de verdad o no (no basta más que mirar a Cataluña). Pues vamos a poner nombres a todo ésto. Esa manada es Podemos (creo que es la segunda vez en que no usaré apodos), que está formada por varias manadas, teóricamente al amparo del macho alfa que no es otro que Pablo Iglesias. Autonombrado, eso sí. Pero macho alfa. Pero al principio, ese macho fue el fundador de la manada. Un tal Juan Carlos Monedero que, sabiendo que tarde o temprano le quitarían el puesto y él sólo estaba para hacer de gracioso sin gracia y chupar cámara, se hizo a un lado. También hubo más gente que desarrolló el proyecto pero que, en mayor o menor medida se han ido quedando por el camino. Unos por voluntad propia, otros por ajena. Eso hizo comenzar la guerra, subliminal pero guerra al fin, entre los aspirantes. El mencionado Iglesias e Íñigo Errejón. Uno desea seguir siendo el macho alfa con todos los demás machos alfa de las manadas agregadas a sus pies, sean machos o machas por que alguna manada el macho alfa es mujer las cuales han hecho notar el poco poder que tienen dentro de la manada principal cuyo líder, supuestamente, aboga por la igualdad. Pero somete a todos a su dictadura. Dictadura fascista usando el sentido que le dan a la palabra que yo creo que es equivocado (podría ser, si no ha sido ya, una entrada en este blog). Si, se ha leído bien. Así que hay una guerra abierta entre el macho dominante actual, el que pretende serlo disfrazando su actitud de "puede haber varios machos dominando la manada pero siendo elegidos por todos", y una menos dada a dirigir el cotarros sino a aumentar el número de mujeres en la segunda línea de poder. Porque, a fin de cuentas, todo se basa en el poder. En la película Acción Jackson, el malo le dice al bueno que él no quiere el poder sino controlar a quien lo tiene. Esa es la labor del macho alfa. Y eso que hay otra manada que no se mete entre medias porque bastante tiene con lo suyo: IU. Aunque ésta se suma a la larga lista de grupúsculos (o manadas) que forman la gran manada. Y, si uno quiere, ¿por qué no nosotros? habrá pensado más de uno. Y allí se han lanzado. O sea, es como el Madrid Galáctico. Un equipo con muchos muy buenos jugadores pero muy lejos de ser eso. Un equipo. Salvando las diferencias sobre lo primero porque lo único que son los cabecillas, son charlatanes, como micha labia, eso sí. Pero charlatanes al fin y al cabo. El corral debe tener un orden y, por lo que uno observa desde fuera, Orden ni está ni se le espera.
¿Unidos Podemos o Podemos unidos? Cielos, que buen título hubiera sido éste si no hubiera empezado a escribir la entrada el año pasado.
domingo, 13 de noviembre de 2016
Democracia.
Siempre que escribo tiro de cabeza. No es que me centren un balón y lo remate, no. Creo que en más de 20 años jugando al fútbol sólo he tocado el balón con la cabeza dos veces. De la primera vez aún recuerdo los tres días de dolor de cabeza. Claro que era un Mikasa. Cuando los balones eran balones de verdad y no globos.
Pero vamos a centrarnos. Lo que quiero decir es que todo lo que plasman mis dedos, sale de lo que recuerdo en mis años de estudiante. Siempre se ha dicho que, aunque la primera democracia fue en Atenas (aunque elegir, elegir, lo que se dice elegir, elegían pocos), EEUU ha sido el garante mundial del poder del pueblo aunque no recuerdo si la Revolución Francesa y el fin de la monarquía de los Borbones fue antes. Pero bueno, todo el mundo sabe que, democracia es una de las muchas palabras que vienen de juntar dos de la época clásica. Contra ese estilo de gobierno siempre se ha puesto la dictadura, aunque algunas se han forjado a partir de la democracia, donde quien ordena y decide es el que manda. El pueblo sólo acata.
Pero hete aquí que, en ese país, guardián de la democracia, hubo elecciones para elegir presidente, congresistas, senadores, vendedores de piruletas y 14.000 cosas más porque los americanos no son de ésos de votar todos los días sino que en fechas señaladas votan de todo. Vale que ganó el que nadie esperaba, el que nadie quería o ambas cosas. Como resultado de ello, aparte de oscilaciones de la bolsa, felicitaciones más o menos cordiales, alguna visita más inesperada para algunos que la victoria y una primera entrevista televisiva, miles y miles de personas llevan días manifestándose en varias ciudades en contra de esa persona (y personaje) que ha ganado las elecciones porque ha sacado más representantes que su rival. Puede que el sistema electoral de EEUU no sea el mejor. El de aquí tampoco lo es. Pero el pueblo ha hablado y hay un ganador. Es normal que haya gente a la que no le guste el resultado y lo haga público. Lo puede hacer porque es libre de hacerlo, libertad que le da la democracia. Seguro que habrá gente cercana a Clinton que apoyen esas manifestaciones. Incluso gente del partido republicano. Pero, ¿y si fuera al revés?¿Y si hubiera ganado ella? Trump ya dijo que las elecciones estarían amañadas en ese caso y sus simpatizantes, que no lo dude nadie, hubieran salido a la calle. Pero también doy por seguro que, de haber pasado eso, los que se manifiestan ahora les acusarían de no acatar los resultados y ser malos perdedores.
Cosas de la libertad. Cosas de la democracia.
